¿Por qué escribo lo que escribo?
Toda página necesita una primera piedra. Esta vino acompañada de una advertencia.

No sé si esto será una presentación o una advertencia. Aunque es bien sabido por todo el mundo que gran parte del contenido de internet suele ser una broma, he decidido tomarme la molestia de escribir una nota aclaratoria para cubrir posibles encarcelamientos y persecuciones.
Tengo la intención con este texto dejar en claro la dinámica general de los artículos. Como cualquier libro, mensaje, idea o sencillamente un juego, se necesita de una estructura que desglose con claridad las reglas y la dinámica de este. Es importante primero definir los conceptos clave y luego desarrollar el cómo se sustentan todos estos elementos en un solo conjunto interactivo.
Sé que podría ahorrarme energía si solo diese una respuesta corta a esto. En caso de que no tengas demasiadas pretensiones, te recomiendo solo leer el siguiente párrafo, y luego hagas lo que más te apetezca; con el tiempo ahorrarás al evitar leer el artículo entero.
La respuesta corta se resume en esto: Me gusta escribir, a veces tengo locas ideas que vienen a mi mente, y me gustaría que mis ideas no solo terminarán escondidas llenándose de polvo. Lo que hago podría disgustarte, podría tener razón, podría no tenerla, me da igual. Para mí esto es un juego.
Dicho esto, daré inicio al cuerpo del artículo y te explicaré cómo llegué a la idea de hacer una página y de escribir estos textos.
Inicio
Desde hace un tiempo la idea de tener una página web ha ocupado cierto espacio en mi mente de manera intrusiva. En mi memoria, flotaba el recuerdo de la vieja página de Mark Zuckerberg cuando era apenas un infante y yo quería tener algo similar.
Más pronto que tarde me di cuenta de que no había ninguna gracia en hacer algo similar. Si hacía algo exactamente similar, parecía un portafolio habitual de un programador, pero cutre, así que mejor descarté la idea.
Tiempo después, pensé en hacer una página web con un título gigantesco. Bastarían unas cuantas líneas modestas para hacer que mi nombre se animara de varias maneras al soltar un clic. Era algo relativamente sencillo, algo que podría hacer y que me permitiría zanjar esta idea de mi cabeza, pero cuando lo intenté me pareció que seguía siendo algo bastante cutre.
Fue en ese momento cuando de casualidad encontré videos e información sobre SEO, páginas web y posicionamiento en Google. Descubrí que había un gran valor en construir una página web de artículos. Hasta cierto punto, esto me impulsó para llevar a cabo la idea de publicar, aunque quizá era solo una excusa, ya que en gran medida no estoy usando los recursos que me ayudarían a posicionar mi página web de la manera más apropiada, pero el hecho de que pudiese conectarlo con uno de mis pasatiempos más activos ya me parecía una suficiente razón para desarrollar este proyecto a un nivel más serio, más allá de una simple broma.
Lo que escribo
No puedo decir que haya comenzado a escribir con alguna pretensión en especial. Había escuchado alguna vez que escribir ayudaba a las personas a organizarse a sí mismos, desde sus pensamientos hasta sus acciones; con lo fácil que resultaba solo pulsar teclas, lentamente me adentré en esto.
He escrito de manera intermitente a lo largo del tiempo, pero desde hace un tiempo me propuse como meta escribir todos los días al menos 700 palabras al día. Puedo decir que durante más de un año pude completar, aunque no a la perfección, pude mantenerme constante y ser capaz de escribir de mejor manera.
Al punto actual en el que me encuentro, me doy cuenta de que para desarrollarme y llevar mis habilidades al siguiente nivel tenía que ponerme en una situación incómoda a la cual habitualmente no estoy acostumbrado. Una de esas situaciones que rondaba mi cabeza era la exposición y el desarrollo de ideas más complejas.
El corazón central de lo que escribiré en la página se basa en la siguiente premisa que alguna vez formulé en mi mente. Tengo el postulado de que una característica de una persona inteligente es que es capaz de tomar una idea tonta, un mal argumento o algo absurdo y es capaz de empaquetarlo en una argumentación completamente sostenible. No creo que la inteligencia se base solo en esto, pero creo que hay un gran factor mental en tratar de hacer que una idea tonta sea razonable.
Kenneth's Workspace
La idea es simple. Al igual que un chef, pongo en una mesa una gran cantidad de elementos y me pondré el desafío de unirlos para crear un solo paquete conjunto, o en este caso, tomando la figura del chef, un delicioso platillo apetecible.
Seré un chef que realiza experimentos en su cocina, y que tiene como intención ofrecer sus platillos a aquel que esté dispuesto a probar una nueva experiencia. Kenneth's Workspace funciona de esta manera.
Yo solo ofrezco al lector estos platillos, le invito a que pruebe lo que soy capaz de hacer. No doy garantía de nada, quizá hoy escupa mi comida pero mañana podría venir y pedir doble ración.
Ya avisaré de antemano que probablemente no escribiré de manera perfecta, esto me limitaría en mi desarrollo. Considero que, aunque podría ser contradictorio con mi intención inicial de —desarrollar mis textos al máximo punto—, pensar demasiado en el cuidado me limitaría en muchos aspectos y no planeo frenarme por ello.
Quiero enfrentarme a la parsimonia; a veces me he estado frenando por escribir. He postergado publicar y escribir estos artículos, porque la indecisión de no estar haciéndolos de la manera más elaborada ha resultado ser un freno mental que no me ayuda de nada.
No me sorprendería si llegase a tener fallas ortográficas o cualquier otra cosa que podría corregir fácilmente. Si es que alguien lo llegase a señalar, si esto sucede lo modificaré sin mucha fijación. El punto es mantenerme en constante movimiento y seguir adelante.
Lo importante es empezar, lo importante es tomar acción. Planeo escribir un artículo semanal. Semana a semana, estaré escribiendo nuevos textos, no será algo negociable. Valoraré la constancia antes que paralizarme por análisis. Veremos cómo resulta esto, quizá este sea el inicio de algo grandioso, o quizá lo abandone en un par de semanas. ¡Ja, ja, ja!
De cualquier forma, y sin importar cómo llegaste hasta aquí, te doy la más cordial bienvenida a mi página. Pasa, toma asiento y espero que lo que comparto aquí te inspire o te entretenga.