¿Por qué escribo lo que escribo?
Bienvenido a kenncervant: una primera declaración de intenciones, sueños raros y ganas de empezar.

Bienvenido a kenncervant. Si no lees esto quizá tendrás demasiadas preguntas, y nadie quiere empezar frunciendo el ceño como si estuviera resolviendo un misterio fiscal.
La imagen inicial es absurda a propósito: un espacio de trabajo con nombre propio, una especie de taller donde todavía no sé si voy a escribir ensayos, cuentos, pensamientos o simples notas que sobrevivieron al día.
Un accidente imaginario
Quiero comenzar con una escena exagerada. Una persona sufre un accidente, despierta sin piernas y rompe en llanto porque jamás podrá cumplir su sueño de ser como Van Damme: hacer splits imposibles, patadas altas y entradas dramáticas con música de fondo.
No es una historia sobre artes marciales. Es una historia sobre la punzada de descubrir tarde que queríamos algo.
Mirar al futuro
Siempre se habla de viajar al pasado para aconsejar al yo anterior. Se imagina uno llegando con una carpeta llena de advertencias: no digas eso, no compres aquello, no confíes tanto, estudia más, duerme mejor.
Pero a mí me interesa más el viaje contrario: mirar al futuro y encontrar a nuestro yo fracasado, ese que se lamenta de no haber empezado cuando todavía podía.
Ahí está la motivación. No en la culpa, sino en la posibilidad de regresar al presente con una vergüenza útil y empezar de una vez.
Esto es un juego
Este blog será un juego serio. Daré rienda suelta a pensamientos absurdos e intentaré hilarlos con el mayor sentido posible. Algunas ideas serán cuentos, otras ensayos pequeños, otras apenas excusas para pensar.
Lo importante es empezar. Hoy haré esto. Mañana, si todo sale bien, tal vez películas.