16 de junio de 202616 min

Mis aseveraciones sobre la UFC White House

Antes de que se cerrara la jaula, las señales ya estaban sobre la mesa.

Octogono UFC en la casa Blanca

Desde hace un tiempo, he tenido la tendencia de escribir cartas a diferentes personalidades. No es algo que habitualmente haga, pero lo he hecho solo en casos que considere oportunos y relevantes. El caso de esta ocasión es uno de esos que resultará un tanto difícil de creer.

Un presentimiento rondaba mi cabeza desde hace meses. La UFC estelarizaría un evento conmemorativo en Washington DC, en la Casa Blanca, por el aniversario 250 de EE.UU. El estelar del combate sería Ilia Topuria, el doble campeón hispano-georgiano, contra el actual campeón interino Justin Gaethje.

Pese a la opinión popular, que animosamente criticaba el emparejamiento de esta pelea, circuitos en mi mente me hacían ver que algo interesante podría desarrollarse en el caso de que las piezas se moviesen en la dirección correcta.

Mi primera intención era escribir una carta a GreenFits, quien es uno de los creadores de contenido más grande de las MMA en el mundo hispano. Si alguien pudiese hacer llegar una advertencia a Topuria, probablemente fuese él uno de los que más probabilidades tiene.

Mi borrador inicial, muy diferente de la nota actual, contemplaba posibles elementos determinantes que llevarían a la derrota de Topuria y, ante este posible caso, pequeñas medidas y sugerencias personales para prevenir una derrota, recomendaciones basadas en mi imaginación, por supuesto.

Viendo cómo se modificaba el discurso de Óscar durante sus últimos videos, señalando la presión y el ajetreado horario previo al combate de Ilia, descarté la idea de enviarle un correo, ya que sentía que lo enviaría cuando ya estaba demasiado desarrollado. Una advertencia de mi parte podría conseguir el efecto esperado; podía ver cómo mi carta aumentaría la bola de nieve inminente que estaba a punto de venir, cuando ciertamente esperaba que con mi mensaje se abriera la puerta y se anulasen las circunstancias desfavorables.

Descarté la idea de enviarle una carta por correo y decidí esperar si mis aseveraciones resultaban ser ciertas o erróneas, a pesar de que esto llevase a concluir —desde los ojos del observador futuro— que el texto carece en gran parte de credibilidad al publicarlo posterior al combate.

Los puntos a continuación señalados son meras elucubraciones basadas en mi distante posición de observador. Más que creer que esto se basa en un fraude, un evento comprado o una coacción, baso todas mis aseveraciones en pequeños puntos determinantes que podrían dar el incentivo necesario para terminar por desarrollar el resultado que hoy por hoy ya ha sucedido.

Entorno

Hablemos de los ingredientes que están sobre la mesa; pensemos en cada uno de los aspectos que ondean sobre el entorno y que podrían dar atisbos de derrota.

Es importante aclarar el punto anterior. Me parece importante señalar nuevamente el siguiente mensaje. El hecho de que lo puedas leer nuevamente no es un error; significa literalmente que el autor de este texto, que soy yo, quiere que esto te quede muy claro.

No se trata de pensar que es un acto guionizado y que todo se trata de una mera actuación, como fácilmente, hoy por hoy, se ha descrito gracias a videos virales que se han hecho eco del evento. Se trata de poner sobre la mesa todo el material que pueda incentivar un lado para hacer que las circunstancias no se direccionen hacia la dirección que el público general pensaría que ocurran.

Una gran emoción, casi irónica, brotaba al anuncio del combate estelar para la Casa Blanca: Ilia Topuria contra Justin Gaethje. Para cualquiera que tuviese un mínimo de conocimiento y estuviese al tanto del mundo de la pelea, el emparejamiento de esta pelea resultaba una broma cruel para Justin Gaethje. Sin embargo, las actuales circunstancias habían desencadenado este posicionamiento inesperado.

Gaethje, quien consiguió titularse con el cinturón interino tras su aplastante victoria contra Paddy Pimlett, para los críticos, comentaristas y la audiencia general, esta posición resultaba un absoluto sinsentido, pues mientras el público especulaba sobre un posible enfrentamiento contra Arman Tsarukian, contendiente número uno al peso ligero, o una escandalosa pelea contra Islam Makhachev, recién campeón del peso welter y que llevaría a Topuria a conseguir la hazaña de un triple campeonato, una pelea contra Justin Gaethje estaba muy por debajo de las expectativas del público.

A su inmediato anuncio, la misma imagen giraba por las redes sociales: Justin Gaethje, tumbado boca abajo, noqueado en medio del octógono en la Casa Blanca. Imagen calco de su última derrota por el cinturón BMF contra Max Holloway. La duda era obvia: ¿por qué la UFC habría decidido conveniente esterilizar una posible derrota del peleador estadounidense? Teniendo en cuenta que las métricas no estaban a su favor, un alto respaldo de datos aseguraba lo difícil que resultaba para un peleador que superase los 35 años de edad conseguir una victoria en las categorías inferiores al welter para aspirar a un título.

Justin, con ya 37 años, para muchos ya estaba lejos de conseguir una victoria para convertirse en campeón. Las críticas rápidamente comenzaron a señalar a Ilia como campeón, al mostrar comparativas de edad entre cada uno de sus últimos rivales a quienes, por una gran distancia, superaba con diferencia.

  • Topuria (27) contra Volkanovski (35) por el Campeonato del Peso Pluma.
  • Topuria (27) contra Holloway (32) por el Campeonato de Peso Pluma.
  • Topuria (28) contra Oliveira (34) por el Campeonato de Peso Ligero.

Las críticas se hicieron eco de la evidente ventaja que poseía en juventud frente a sus grandes adversarios. Tan claro era la posición de ventaja que se presenciaba para todos, que incluso el propio Topuria preguntó al presidente de EE.UU. en la Oficina Oval durante la presentación del evento:

¿Por qué has decidido ponerle la prueba más dura a uno de tus compatriotas? —preguntaba Ilia a Trump.

Aunque la respuesta de Trump no nos muestra nada evidente de la razón idónea de este emparejamiento, me resulta sencillo responder a esta pregunta que intrigó durante mucho tiempo tanto a analistas como a público casual.

América ha sabido construir su imagen nacional sobre el espíritu de la aspiración y el crecimiento. ¿Qué acto más patriótico que mostrar cómo alguien podría enfrentarse a las circunstancias más adversas y salir con la cabeza en alto? Si hay un lugar donde esto debe ocurrir, es en América. La moraleja era clara: si Justin ganaba, iba a ser el acto más patriótico de Estados Unidos.

Teniendo en claro el valor en común para llegar a fin, el último ingrediente que nos depara desentrañar son los incentivos que las fuerzas opositoras puedan sembrar para construir pequeños tropiezos en el camino.

Geopolítica

Explicar esta idea y explicar su relación podría ser reduccionista para muchos, controvertido para otros, pero puedo decir que se puede explicar el sentido preciso de esto en un par de frases.

Aquel que entienda la profunda relación que existe entre el arte, los deportes y la política entenderá que estos coexisten por una simple razón: una sintonía emocional, aunque de manera explícita no estén a favor del gobierno en turno.

Puedo decir que en muchos casos, cada nación aspira a integrar estos aspectos en un solo conjunto para poder tener un mayor liderazgo en acciones consecutivas que entienden el clima anímico resguardado en el ulterior.

La posición de Donald Trump resulta muy interesante a grandes rasgos, pues si bien de cara a la galería ha sabido mantener cierta reciprocidad hacia la presencia hispana en América, al mismo tiempo ha tratado de mitigar toda forma de manifestación que implique a futuro ceder una batalla cultural hacia una asimilación hispana.

Mientras comenzaba su gobierno, participando en eventos para conmemorar a votantes hispanos, daba el golpe de tajo instaurando oficialmente el idioma inglés, cerrando la puerta a lugares donde se hable el español.

No es poca la información que sugiere una creciente presencia de hispanos y su influencia. A conciencia de esto, muchas de estas medidas son, como en gran parte de sus políticas, para retomar la forma en la que América estaba constituida en los añorados años de la juventud de Trump.

The Shield of the Americas (SotA) no fue fundado a discordia de estos valores. Quien a primer carta de presentación mostró un mensaje contundente: América (EE.UU.) debe ser el objeto que deba resolver los problemas del continente; no tiene interés en entender estos países ni en molestarse en aprender la cultura ni el idioma.

Puedo añadir a esto las constantes fricciones que han existido entre el gobierno de España y el gobierno de Trump, que hace ver un claro incentivo por asfixiar la victoria de Ilia sobre Justin.

Empresarial

En un punto más cercano al mundo del combate, se podría describir a la propia UFC como una fuerza opositora. Estableceremos que toda esta intención depende en la relación que Ilia ha tenido al negociar con la UFC.

Viendo la escalada triunfal con la que ha gozado Ilia al campeonarse en dos categorías, su posición en las negociaciones se ha transformado a cada pelea. Se suman las discrepancias, lo que crea una brecha que direcciona caminos con fines distantes. Planes opuestos que chocan con la dirección que ha decidido tomar Topuria frente a las proyecciones esperadas por la UFC.

El ferviente interés que en ella depositaron ahora parecía difuso; ahora el que alguna vez pensaron que era el Golden Boy, a las altas expectativas de la compañía, hoy parecía poner el pie a muchos de los planes.

El error resulta evidente a mi vista, ya que también ha sido un error ciego de muchos que han intentado construir una carrera de éxito: la fórmula McGregor. En ansias de perseguir una carrera con el máximo beneficio redituable, en muchos casos ha sido un tropiezo para muchos que ingenuamente creen que el éxito de Conor consta de una mera fórmula mecánica ejecutable en secuencia de varios pasos específicos.

Una victoria aplastante que consiguiese abrir la puerta a una pelea en un ring de boxeo, sumado a unos patrones de conducta específicos, parecían dictar la receta. Sin embargo, este es en gran parte el error de muchos que han intentado escalar sus triunfos en el mundo de las artes marciales mixtas.

El ejemplo del fallo se puede mirar analizando la conducta que estos tienen dados ciertos combates. Mientras Topuria ha dicho a público y ha mantenido el discurso de tener una carrera corta, con oponentes claros y riesgos claros y medios para posteriormente conseguir un cheque en boxeo, Conor sabía que tenía que construir su carrera en base a la asunción de riesgos y nuevos retos. Siendo mucho más flexible para las peleas, lo que abría las puertas a mayor disposición de escenarios favorables para la compañía. Lo que en realidad consta como el factor determinante del éxito del irlandés. Conor siempre mantuvo una activa disposición para llevar el mayor reto y espectáculo para la audiencia, aunque eso pudiese ponerlo en un alto riesgo.

Dos ejemplos marcan la gran diferencia entre McGregor en contraste a las cohibidas actitudes de Topuria por aferrarse a seguir un camino claramente delimitado. Pese a su importancia, no son demasiado tomadas en cuenta. No resulta ninguna sorpresa que sean descritas en propias palabras de Dana White, la cabeza de la UFC, como la mejor cualidad que Conor ha tenido.

Dana, en una entrevista, habló sobre ello, describiéndolo como el mejor rasgo de McGregor. Pues a pesar de saber hablar muy bien, pelear de forma espectacular y entretenida, consideraba que su mayor cualidad radicaba en su alta asunción de riesgo sobre los oponentes.

Ante la caída repentina de su pelea por el campeonato de peso pluma, Conor, quien pelearía contra José Aldo en UFC 194, al ser avisado con un corto aviso, estuvo abierto a la posibilidad de una nueva pelea, sin rechistar, predispuesto para conseguir su objetivo pese a cualquier posible rival.

Esto, más que ser un ejemplo puntual, es una muestra de la continua actitud que lo llevó a catapultar su estrellato como ningún otro lo ha hecho.

Posterior a su escalado éxito y su retiro al campeonarse como doble campeón, 'The Notorious' estuvo abierto, incluso, a esterilizar una pelea con el nuevo campeón de peso ligero Khabib en su tierra natal, Rusia.

Estas anécdotas contadas entre risas por el propio Dana White son una clara muestra del reflejo del peleador predilecto para su éxito en la UFC.

Sin embargo, para Ilia, las negociaciones tras su éxito escalaron y, más que abrir nuevas puertas, resultaron en atasco para la carrera de Ilia al delimitar una clara secuencia. Una pérdida con Gaethje alinearía sus planes. Lo haría mejor peleador al dejar de lado su plan de un retiro temprano y su incursión al boxeo.

Nimiedades

Es interesante pensar en cómo actos nimios son capaces de jugar un papel determinante en situaciones de alta importancia. Las nimiedades como factor determinante en el rendimiento deportivo y desencadenadoras de eventos.

Al pasar bajo un umbral de bajo nivel, desde el nivel subconsciente: rutinas y hábitos, pareciese ser como si estos fuesen caballos de Troya, adentrándose hasta el interior del sistema personal, en los cuales en muchas situaciones deportistas de élite ignoran al tratar de focalizarse en mantener sus planes de entrenamiento.

No estoy diciendo nada fuera del radar. Al mirar a los deportistas de alto rendimiento podemos apreciar un conjunto de cualidades que los han encaminado a su máximo potencial. Los hábitos forman una parte crucial de la obtención de resultados; una alteración de los patrones, dada por cualquier circunstancia, es capaz de condicionar la mente.

Cuando las pequeñas pinceladas rompen el equilibrio, el resultado esperado rompe su secuencia. Mirando el perfil de Ilia Topuria en estos momentos, podemos llegar a un par de elementos capaces de alterar la secuencia esperada.

Su divorcio no fue simplemente un evento emocional; fue una reconfiguración completa de su ecosistema personal.

Quien en un momento llegó a construir todo un gimnasio en su hogar e invertir en una meticulosa zona de entrenamiento para pulir cada detalle al milímetro, ahora, por circunstancias que nosotros como audiencia desconocemos, se ve obligado a despojarse de sus habituales entrenamientos para cumplir con los dictámenes de un juzgado.

Poco pasó tras varios titulares para que se llegase a una resolución; sin embargo, el daño ya estaba hecho. Un año transcurrió desde su última pelea y ahora Topuria dejaría España y se trasladaría junto a su equipo, durante un tiempo indefinido, a Miami para la preparación de su pelea más importante.

Pese a mantener en bajo perfil el escándalo y su intento claro de tratar guardar la compostura, el daño ya estaba hecho. Una bola de nieve se acercaba desde lo alto de la colina y, paso a paso, se acercaba con más ansias de impactar, tras resguardar toda la energía acumulada. Es claro que estas pullas, y las continuas bromas con su esposa al llamarla "una chica baja de Miami", no le han resultado ninguna gracia. A visión del público ya se había construido una divertida historia con un remate cómico.

Continuado por aquel stream hecho por unos sujetos de KICK, fue ahí donde las pullas a la aún esposa de Ilia dieron lugar, al mencionar lo sorprendente que les resultaba a los muchachos del directo que Ilia conociese a su esposa en Miami, cuando para ellos, en contraste, aquel sitio solo daba lugar a fiestas y mujersuelas.

Un ajetreado mes de entrevistas, su presentación en la Casa Blanca con Donald Trump, día y noche, durante las semanas más importantes de su preparación; las cámaras destellaban sobre su rostro agotado de responder una y otra vez las mismas preguntas.

Para colmo, en sus últimos días, ya a unos cuantos días del previo de la pelea, continuando con su agenda que lo mantuvo en continuo movimiento, Josh Jokit decidió dar una pisada sobre la yaga herida y continuar las pullas sobre su mujer y su divorcio.

Plan para la contrarresta (previo al resultado)

Los juegos mentales son un elemento constante en la vida. Citando al mundo de la pelea, BSP un día contó una estrategia que empleó para aumentar los ingredientes a la bolsa para su victoria.

Contratando a un sujeto estratégicamente posicionado desde la multitud, a un extremo de la entrada del octágono, para sorprender a su rival, BJ Penn, con un sorpresivo beso para sacarlo de sus casillas.

La premisa de hacer tal acción era la misma que he descrito: hacer una nimiedad que fuese capaz de romper con su patrón de conducta para abrir una puerta a un resultado mucho más favorable.

Obviando esta situación, también considero, al mismo tiempo de prever una inminente derrota, que hay una manera de alterar las circunstancias desfavorables y alterar la secuencia que estos pequeños elementos podrían impactar en el futuro resultado.

Para esto me remontaré a Jon Jones y su pelea contra Rampage Jackson. Ante una ferviente sospecha, por medio de sueños y pesadillas nocturnas, de perder por nocaut en los primeros segundos, Jon, siendo en gran parte un obsesivo, supersticioso y empecinado en mantener su récord invicto, sabía que tenía que, para evitar esta posibilidad a toda costa, lo primero que tenía que hacer era tomar control de la situación y ganar confianza para disipar este escenario.

Para sorpresa de todos, llegada la hora del combate, el desconcierto golpeó a todos. Jones, sin aviso y por sorpresa de todos, comenzó durante el primer minuto del combate a gatear para enfrentar a Jackson. Este factor no solo sirvió para desconcertar al rival, sino que también funcionó como una táctica que rompiera el orden natural de los eventos y que le permitiera recuperar la confianza dentro del combate.

Siempre existe la gran posibilidad de destruir las proyecciones que se siguen dentro de la UFC. Sin ir demasiado lejos, podría señalar el caso de Zhang Mingyang contra Johnny Walker. No necesito dar demasiada explicación para argumentar este caso; era incluso muy obvio para el público en general promover a Mingyang venciendo a Walker para escalar ascenso en China. Y aunque Johnny pueda tener cara de personaje de Los Croods, esto le resultó bastante obvio y, ante todo pronóstico, decidió tomar acción para sabotear los planes en su contra.

Estoy seguro de que esta es la forma en la que Ilia puede vencer esta adversidad. Quizá no tenga que gatear ante Gaethje, pero muy seguramente tenga que usar una estrategia para disuadir la inminente adversidad que está en su contra en estos momentos. Muchos nuevos factores están en estos momentos alterando la evidente dirección predecible: una nueva ubicación, un constante ajetreo, ante la evidente razón de que Topuria tiene todas las herramientas para vencer sin muchas complicaciones a Justin.

Con este texto espero que se entienda que no escribo esto solo para tener razón. Ilia Topuria ha sido profundamente inspirador en mi vida; puedo decir que me ha influenciado bastante en cuanto a valores, fe y acercamiento a Dios. No tengo el deseo de tener razón; preferiría en todo caso equivocarme y que esto sea algo meramente anecdótico. El dilema en estos momentos queda sobre la mesa. Quizá deba usar su grappling en los primeros segundos para crear el desconcierto y, seguido de esto, engañarlo con el boxeo para luego someterlo. Quién sabe.


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